Hoja de Ruta: Ninguna estrategia resiste la falta de información

Un RoadMap o “hoja de ruta” es un plan que establece la secuencia de pasos para alcanzar un objetivo. En ella, se especifican el tiempo y recursos necesarios. Esta herramienta puede verse como un plan de acción a largo plazo que permite acercar los objetivos estratégicos a objetivos más tangibles y alcanzables.

La hoja de ruta es una herramienta útil para  empresas, gobiernos y organizaciones que buscan  alcanzar una visión compartida de futuro y que están dispuestos a definir un plan de acción claro, flexible ante los cambios y capaz de clarificar el consenso sobre la situación actual, la situación deseada, así como las iniciativas a desarrollar para alcanzar esa visión.

Una herramienta simple, poderosa y sexy…pero

Esta herramienta, que viene desarrollándose desde los años 70 aproximadamente, integra en su matriz la complejidad de lo simple, la mirada de largo plazo y una planificación participativa con sentido común y conocimiento aplicado. Su desarrollo bajo un enfoque multidimensional, con un fuerte componente visual, capacidad de síntesis y condensación de información, la convierte en una herramienta muy práctica, útil y flexible.

Sin embargo, su desarrollo no está exento de dificultades. Durante el proceso de diseño e implementación de una hoja de ruta, el diagnóstico inicial y las brechas que deben ser abordadas para alcanzar la visión compartida, no siempre logran desarrollarse con la profundidad requerida en el marco de un proceso sistemático y selectivo.

Brechas de información en la hoja de ruta: la incertidumbre en la mirada de largo plazo

Una de las principales barreras, tanto en el diseño como la ejecución de una hoja de ruta, tiene relación con la falta de información estratégica que contribuya  al mejor conocimiento de las brechas y problemáticas existentes, así como a la posible evolución en el mediano y largo plazo de los drivers que sustentarán las estrategias de desarrollo, y el impacto que puedan surgir por la irrupción de una nueva tecnología, tendencias de consumo o cambios normativos, entre otros.

Por lo tanto, las brechas de información se presentan como un elemento inherente a los procesos de roadmapping, que pueden afectar la toma de decisiones y por ende el éxito de las iniciativas. Esta relación se profundiza en cuanto mayor es el horizonte temporal de planeación, pasando desde un escenario de corto plazo y de mayor certeza, a un mediano plazo donde la innovación es esencial y se requiere de información que analice la evolución de los principales drivers; y finalmente un escenario de largo plazo donde las tecnologías disruptivas y avances científicos, entre otros, impactarán la estrategia.

Inteligencia tecnológica = anticipación

Es un hecho que la falta de información impacta el diseño e implementación de las hojas de ruta. Este impacto tendrá diferentes “magnitudes” cuanto más nos movamos hacia el futuro, que por si mismo trae incertidumbre, y por lo tanto la capacidad prospectiva jugará un rol fundamental.

La inteligencia tecnológica puede ayudar de forma contundente a lograr una mejor visión del futuro, donde quizá la principal ventaja competitiva estará en la capacidad de anticipación que logremos alcanzar.

En Discovery & Watch contamos con la experiencia de haber abordado esta problemática trabajando directamente sobre las brechas tecnológicas identificadas en sendas hojas de ruta para temáticas tan diversas como energía, minería, ciudades inteligentes, entre otras, contribuyendo tanto al estado del arte inicial como a desarrollar la capacidad prospectiva. Si te interesa saber más sobre como ayudamos a nuestros clientes a cubrir sus brechas de información e identificar y analizar su entorno competitivo, ponte en contacto.



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